pensamientos

 

voluntad

 

 

Sufrimiento

Ecos de su Fe enraizada en la Palabra y  vista desde  sus máximas

     Madre Soledad traducía pues,  vivencialmente  la Palabra, tras haberla meditado e interiorizado cotidianamente en su corazón, aprendiendo de este modo la coherencia vital desde  el espíritu de oración como forma  apremiante de seguimiento y experiencia de Dios en su vida. La escucha atenta de Dios que le hablaba a su corazón, la estimulaba a una respuesta de fe y a alimentar  en ella la intimidad con el Señor, su  amor,  conocimiento y  comunión. La experiencia oracional  de la Palabra le  permitía adquirir una nueva concepción del tiempo, una nueva  perspectiva de eternidad así como  de trascendencia, lo cual  le encaminaba, sin duda,  a un horizonte cargado de  futuro y por lo mismo de sentido  corredentor con Cristo y María, cual demanda uno de los rasgos de nuestra espiritualidad. En la contemplación de la Palabra, Madre Soledad,  encontraba tiempo para saborear el Amor de Dios, entrar en  íntimo diálogo con Él,  Palabra de Vida,en atenta y fiel escucha personal. Dejemos ahora que la Madre  nos proporcione su misma palabra al  respecto, juntamente con algunas de sus Hijas y contemporáneas:

¨                  “Dejen su obra en manos del Buen Jesús. Él sabe sacar miel y aceite de las peñas más duras”. “Todo lo hace Dios no tengan pena por nada, pues Dios que cuida de las aves del cielo, mejor, mucho mejor cuidará de sus Siervas. Seamos buenas religiosas” [1]

¨                   “ Miren Hijas, si yo no tuviera la fe de Abrahán,  no las dejaría aquí; pero confiemos plenamente en Dios, que El ha de mejorar esto”

¨                  “…El espíritu de fe y su confianza en Dios se convierten en la clave explicativa de la gesta caritativa y espiritual de la Santa Madre. Se da en ella una de las características fundamentales de todo fundador: ve a Dios al inicio, en  medio y como meta de su Instituto. Siente que es Dios quien lleva las riendas, y sabe que la obra buena la terminará El  mismo,  que la comenzó” [2]

¨                  “ Dios, con su gran Providencia,  hará que este granito de mostaza, se haga con el tiempo un árbol frondoso”

¨                  Ella,  por su firme confianza en Dios, llora y reza, mientras resiste con santa terquedad, alentando a quienes perseveran en convivencia :“ Seamos las últimas piedras que se desmoronen de este edificio”

¨                  Sabe tratar con  cada una de sus Hijas, animándolas a permanecer  fieles a su vocación, así les dice: “A cambio de lo que dejamos en el mundo, nos promete Jesucristo, aquí el ciento por uno y en el cielo la corona eterna. ¡Oh qué gracioso cambio! ¿Quién no se animará a ser fiel a su promesa?”

_____

“Fe, mucha fe, Hijas mías”. “Dejen su obra en manos del buen Jesús…tengan fe y esperen con paciencia”

 ”Veo la bondad del Altísimo sobre mi amada Congregación”

“No temáis, hijas mías, yo voy delante.”

“Hay que tener en cuenta, que la Providencia de Dios, es mayor que todas las previsiones de las criaturas”.

“Todas las horas del día deben recurrir a Nuestro Señor con esa jaculatoria: Dios mío, que yo sepa sufrir”

“Dios, nuestro Señor, ya las tiene a ustedes apuntadas en sus libros eternos”

“Dios les dé su santa gracia; pidánselo, porque está deseando que le pidamos mucho y mas cuando le pedimos gracias para mejor servirle…”

“El Señor, que es el Rey de la paz, me dará  fuerzas suficientes para combatir, hasta salir victoriosa de todo”

“No tengan pena por nada, pues Dios cuida de las aves del campo, mucho mejor cuidará de sus Siervas.”

“Confío en la infinita misericordia del Señor que todo nos saldrá bien”

“Fe, mucha fe, hijas mías; fe, esperanza y caridad, con actos de estas virtudes hemos de conseguir la vida eterna”

“Que gloria para una Sierva de María, ser mártir de la caridad mas sublime”

“Esto pide, esta que de corazón las ama y les desea la mayor dicha, que es la gloria”

“Tengan en sus corazones el fuego de la caridad, mucho amor de Dios, mucha caridad entre ustedes y con el Enfermo”

______________________________________

[1] Sta. María Soledad Torres Acosta, p 58

[2] Con María junto a la Cruz, Pablo Panedas, O.A.R,, p. 377