Espiritualidad

 Nuestra Misión se nutre en una rica Espiritualidad expresada en:

Contemplativas en la acción:

Desde la unión con Dios, es el icono del Divino Enfermo que la sierva lleva grabado en el corazón; al Cristo que contemplamos en la oración, lo descubrimos y lo encontramos en nuestro hacer diario y, de modo particular, en el que sufre, en los enfermos. No haremos separación entre la vida de oración y la vida apostólica. “Si tenemos una fe viva y sabemos descubrir a Cristo en el rostro de cada enfermo, el paso de la capilla a la habitación del enfermo no interrumpirá nuestro diálogo con Cristo, le seguiremos amando dónde y como El se encuentre, atentas siempre a lo que El nos pida” (Const. Nº 70)

Abandonadas a la Providencia:

Es ante todo una actitud de confianza en el Señor, de quien se siente pobre de Yahvé y lo espera todo de El. Actitud que se apoya en la fe, aceptando como venido de su mano todo cuanto acontece en el diario vivir. Conlleva así mismo un compromiso que nos impulsa a ser providencia para los pobres y los enfermos, compartiendo con ellos cuanto somos y tenemos.

Cooperadoras con Cristo y María en la salvación de los hombres:

Para vivir en plenitud este rasgo de la espiritualidad, “María es nuestro modelo en la asistencia a los enfermos. Con su actitud al pie de la cruz nos enseña cual debe ser la nuestra junto a la cruz que es el lecho del enfermo.

Divino Enfermo

 Madre Soledad, con la Imagen del Divino Enfermo, contempla a l Cristo que es el Dios hecho hombre, humillado hasta la muerte de Cruz, pero además, es el Cristo vivo, escondido, en cada enfermo.